A solo una semana de las primarias demócratas en el Distrito 13 de Nueva York, una encuesta de Mercury Public Affairs coloca a Adriano Espaillat al frente con 35% de la intención de voto, por encima del 27% de Darializa Avila Chevalier. Con todo, el dato que más pesa en el escenario es otro: 38% de los electores consultados aún se declara indeciso, una señal de que la competencia sigue abierta y de que la ventaja publicada no zanja el debate político en la demarcación.
El estudio, elaborado entre el 9 y el 11 de junio y divulgado por el New York Post, deshace mediciones anteriores que sugerían un giro de tendencia a favor de la oposición interna. Incluso así, el volumen de votantes sin decisión desplaza la atención hacia la capacidad real de movilización de las estructuras partidarias en un distrito que incluye Harlem, East Harlem, Washington Heights, Inwood y franjas del Bronx.
De acuerdo con el análisis demográfico del sondeo, Espaillat mantiene respaldo entre la población latina y afroamericana, mientras Avila Chevalier reúne mayor fuerza en sectores más progresistas y en el electorado blanco. A ello se suma que el respaldo de Hakeem Jeffries fortalece la estructura oficialista, aunque no borra la principal advertencia que deja la encuesta: a pocos días de la votación y con el voto anticipado ya en marcha, una parte decisiva del electorado todavía no asume una definición cerrada de la contienda.
