Jean Alain Rodríguez anunció que apelará la decisión del Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que rechazó declarar la extinción de la acción penal en su proceso, una nueva fase que devuelve el foco a un expediente que, según la propia defensa, está a punto de cumplir seis años.
Los abogados del exprocurador sostienen que el tribunal dejó establecidos tres puntos que, a su juicio, abren la puerta a una revisión en una jurisdicción superior: que el caso alcanza casi seis años de duración, que la legislación procesal fija un plazo máximo de cuatro años y que ni Rodríguez ni su defensa provocaron las dilaciones. Con ese argumento, insistieron en que seguirán recurriendo mientras enfrentan las pruebas en juicio y buscan que se reconozca la extinción o una sentencia absolutoria.
Del lado del Ministerio Público, Wilson Camacho valoró la decisión unánime de las juezas Claribel Nivar, Clara Castillo y Yissell Soto como un “mensaje en derecho” y afirmó que Rodríguez busca impunidad. Pero el nuevo recurso mantiene abierto un frente de fiscalización sobre la gestión del proceso: más allá del choque entre acusación y defensa, la prolongación del caso vuelve a exponer el contraste entre el discurso de firmeza institucional y la exigencia ciudadana de que los expedientes de corrupción se conduzcan sin dilaciones, con controles efectivos y decisiones que resistan revisión.
