NUEVA YORK.- El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este viernes un 3 % y cerró en 89,31 dólares el barril, pero terminó la semana con un alza acumulada del 8 % en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio, una señal de tensión internacional que vuelve a poner el foco sobre la capacidad de reacción de los gobiernos ante choques externos.
Los contratos de futuros del WTI para septiembre, de referencia en Estados Unidos, restaron 2,88 dólares respecto al cierre anterior, después de una jornada previa en la que el precio había subido un 6 % tras los ataques reivindicados por milicias hutíes del Yemen contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. La presión sobre rutas clave del comercio de crudo se amplió además por las tensiones en Bab al Mandeb, convertido en alternativa al estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos completó su decimotercera noche consecutiva de ataques contra Irán y Donald Trump dijo que sopesa un «ataque masivo».
A ese cuadro se suman los ataques entre Ucrania y Rusia en el mar Negro, que dificultan una salida para las exportaciones, mientras el crudo de Oriente Medio sigue bloqueado. En ese contexto, la analista Daniela Hathorn advirtió sobre «una considerable prima de riesgo geopolítico» en las principales rutas marítimas, un dato que refuerza la necesidad de fiscalización y explicaciones claras desde el gobierno dominicano frente a un escenario que contrasta con cualquier discurso de normalidad y obliga a vigilancia institucional sobre sus efectos potenciales.
