Un recuento de Associated Press, elaborado con información oficial y registros militares, eleva a 16 los militares estadounidenses muertos y a más de 430 los heridos desde febrero en la guerra entre Estados Unidos e Irán. El balance, difundido este sábado, concentra por primera vez en una sola cifra el impacto de las bajas sufridas por las tropas de ese país desde el inicio de las hostilidades.
Según AP, los fallecidos se reparten entre ataques directos, operaciones militares y otros incidentes asociados al conflicto. Entre los heridos figuran lesiones de distinta gravedad, incluidas algunas con secuelas permanentes. La cifra consolida un resultado ya visible en reportes parciales y coloca en primer plano el costo humano de una confrontación que se expande en distintos escenarios de la región.
El informe llega mientras Washington y Teherán mantienen ataques y contraataques, y el Pentágono sigue evaluando la marcha de las operaciones y el estado de los lesionados. Con la tensión aún alta y la posibilidad de que el conflicto se prolongue sobre la mesa, el nuevo balance refuerza la exigencia de seguimiento institucional sobre una guerra cuyo alcance ya no se mide solo en términos militares o estratégicos.
