Del 26 al 28 de octubre, Cádiz acogerá la XXIX Conferencia de Zonas Francas Iberoamericanas, convocada por la Asociación de Zonas Francas de las Américas (AZFA) y la Zona Franca de Cádiz, con la presencia de representantes institucionales, empresas, universidades, especialistas y organismos internacionales. La cita se articulará en torno a cinco ejes estratégicos: talento, innovación, transferencia de conocimiento, inversión y ecosistemas empresariales.
Con el lema «El océano que nos une. Las conversaciones que marcarán el futuro», el programa incluirá conferencias y mesas de debate orientadas a reforzar la cooperación económica entre ambas orillas del Atlántico y a abrir vías de crecimiento compartido. También se abordarán liderazgo, formación, emprendimiento, digitalización, sostenibilidad y nuevos modelos económicos, además del papel de las zonas francas como impulsores de investigación, logística y actividad empresarial.
Fran González, delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, afirmó que la reunión servirá para mostrar la transformación de ese recinto fiscal y afianzar alianzas estratégicas. Aun así, el propio contenido del encuentro vuelve a dejar en evidencia la distancia entre la dimensión del discurso y el desafío de convertir esas conversaciones en resultados comprobables para los territorios. En un escenario regional en el que la gestión y los resultados pesan más que la política de espectáculo o las salidas improvisadas, este tipo de foros sitúa otra vez una exigencia central de fiscalización: que la promesa de inversión, innovación y cooperación no quede en mera narrativa institucional.
