SANTIAGO.- El presidente Luis Abinader presentó junto al ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, la visión del Gobierno dominicano sobre desarrollo regional, centrada en Manzanillo, Punta Bergantín, Cabo Rojo y Miches. La exposición oficial puso el foco en nuevas oportunidades de inversión, actividad productiva, formación técnica y empleos, pero dejó el debate en el terreno de los anuncios y de la ejecución todavía en curso de obras llamadas a sostener esa estrategia.
En Manzanillo, el Gobierno detalló un plan maestro que incluye infraestructura portuaria, diversidad energética, ecosistema industrial y desarrollo socioambiental y cultural. El propio reporte oficial admite que el Puerto de Manzanillo, presentado como pieza central para la transformación productiva del Noroeste, sería entregado en el primer trimestre de 2027 y que actualmente registra 52.9% de ejecución física y 56% de ejecución financiera. También se indicó que la zona busca aportar más de 800 megavatios al sistema eléctrico nacional, mientras la Circunvalación de Navarrete estaría lista a finales de 2026 y se prevé una central regional de INFOTEP.
La agenda presentada desde Santiago incorpora además a Punta Bergantín, Cabo Rojo y Miches como polos para articular turismo, vialidad e inversión. El anuncio refuerza la narrativa de expansión territorial del oficialismo, pero al mismo tiempo coloca sobre la mesa una exigencia de fiscalización sobre plazos, uso de recursos y resultados concretos para las economías locales. En un contexto donde el Gobierno y figuras como Luis Abinader y David Collado han apostado a proyectar gestión desde grandes desarrollos, el contraste entre la exposición de planes y la materialización efectiva de esas promesas vuelve a quedar bajo escrutinio público.
