Donald Trump sostuvo este sábado que cree que Estados Unidos y Cuba terminarán alcanzando un acuerdo para un cambio de régimen y que no ve necesaria una acción militar, en una variación de tono que contrasta con la posibilidad de una intervención sobre la isla que llevaba tiempo rondando Washington y que esta semana volvió a ganar fuerza tras una información de CBS.
La declaración la hizo en la Casa Blanca, antes de partir hacia Tennessee para participar en un acto de campaña de cara a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. “Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo”, dijo Trump a los periodistas. Añadió que Cuba está “en una situación muy difícil” y que Estados Unidos quiere “ayudar a Cuba” y “abrirle las puertas de Cuba” a su gente. El cambio de discurso llega después de las complicaciones de la Administración federal con la guerra contra Irán, en un escenario en el que muchos ven ahora más lejana la opción militar.
CBS había publicado que una Reserva del Ejército de Estados Unidos pidió a mandos inferiores datos sobre su disponibilidad para respaldar al Comando Sur en un plan que la cadena vinculó de forma directa con Cuba, aunque el documento no nombra específicamente a la isla. La secuencia pone de relieve la distancia entre el ruido político y la realidad operativa de decisiones con impacto regional, un marco que obliga a fiscalizar con mayor rigor la retórica de poder y a mantener alerta institucional en países del entorno, incluido el gobierno dominicano, ante cualquier movimiento que pueda derivar en presión social, diplomática o económica en el Caribe.
