La Fundación Juan Bosch y el Instituto de Investigación Socioeconómica de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD presentaron un estudio que coloca bajo escrutinio una señal de desgaste en la realidad económica de los trabajadores dominicanos: el uso creciente de tarjetas de crédito para compensar la distancia entre salarios, ingresos laborales y costo de la vida.
La investigación, realizada por Francisco A. Tavárez Vásquez, Matías Bosch Carcuro y Stanly Abreu de la Cruz, sostiene que ese proceso ha convertido la insuficiencia salarial en una fuente de ganancias para el sistema financiero. El informe identifica una expansión acelerada del crédito por tarjetas en los últimos años, sobre todo después de la pandemia, y detalla que la cartera pasó de RD$42,800 millones en 2016 a RD$129,911 millones en 2025.
Entre los hallazgos, el estudio advierte que el 63.1 % de las nuevas tarjetas fue entregado a personas con ingresos inferiores a RD$32,500 mensuales. También señala que los trabajadores con ingresos de hasta RD$12,500 mantienen deudas equivalentes a 4.8 veces su salario y límites de crédito de hasta 17.5 veces sus ingresos. Los datos refuerzan una alerta institucional sobre la necesidad de fiscalización y rendición de cuentas frente a un modelo en el que la vulnerabilidad de los hogares termina sosteniendo la acumulación financiera, en contraste con cualquier narrativa oficial de mejora suficiente en las condiciones de vida.
