El sistema inmunológico no depende de fórmulas rápidas ni de frases repetidas sobre “subir las defensas”, sino de un entramado de células, tejidos y órganos que protegen al organismo frente a virus, bacterias, parásitos y otros agentes. Así lo explicó la alergista Risi Laidys Espinal, del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), al detallar que se trata de un sistema coordinado cuya función principal es defender el cuerpo y distinguir lo propio de aquello que representa una amenaza.
Durante una entrevista en Bienestar al Día, la especialista insistió en medidas concretas: vacunación, lactancia materna, alimentación equilibrada, descanso y evaluación médica cuando hay infecciones recurrentes. El señalamiento introduce un contraste con el uso extendido de expresiones generales sobre “fortalecer las defensas” sin explicar qué es realmente el sistema inmunológico, dónde actúa ni cuáles señales alertan de un posible mal funcionamiento.
Espinal también explicó que en esa respuesta participan mecanismos químicos y celulares, incluidos los linfocitos B y T. Su exposición refuerza una alerta institucional y ciudadana: en salud, el discurso simplificado no sustituye la prevención verificable ni la atención oportuna, y el costo social de ignorar esas señales recae directamente sobre las familias.
