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Incendios de gran magnitud pueden alterar la atmósfera y disparar riesgos que desbordan la respuesta pública

agosto 2, 2026 · Redactor
Incendios de gran magnitud pueden alterar la atmósfera y disparar riesgos que desbordan la respuesta pública
Foto: diariodigitalrd.com

Un estudio advierte que estos fuegos pueden modificar el aire, generar tormentas eléctricas y remolinos de fuego, y exigir controles más eficaces ante una amenaza cada vez más difícil de contener.

Los incendios forestales de gran magnitud no solo se extienden por el terreno: también son capaces de alterar la atmósfera hasta provocar tormentas eléctricas, remolinos de fuego y cambios bruscos en el comportamiento de las llamas, según un artículo del científico atmosférico Kyle Hilburn publicado en The Conversation y recogido por Europa Press. El hallazgo refuerza una advertencia institucional sobre fenómenos cada vez más difíciles de controlar y sobre la necesidad de fiscalizar si la respuesta pública está preparada para escenarios en los que los métodos convencionales dejan de ser efectivos.

Hilburn afirma que, cuando un incendio alcanza el tamaño y la temperatura suficientes, el propio fuego puede avanzar sin control por las condiciones atmosféricas que genera. Con base en observaciones de satélites de última generación, el especialista señala además que las tormentas eléctricas provocadas por incendios se registran hoy con más frecuencia que hace apenas unos años, un contraste entre la magnitud del riesgo y la presión creciente sobre los sistemas de prevención, vigilancia y respuesta.

El proceso, explica, puede arrancar con una chispa causada por un rayo o por el impacto de una rama sobre un tendido eléctrico en un entorno seco, caluroso y con viento. Si la atmósfera resulta lo bastante inestable, el aire caliente asciende hasta formar una nube pirocúmulo o flammagenitus, capaz de producir rayos cuando se combinan partículas de agua líquida y congelada. La advertencia científica sitúa el foco en el coste social de estos episodios y en la prioridad de contar con controles, previsión y explicaciones claras ante amenazas que ya no se comportan como incendios convencionales.