Con una inversión de RD$266 millones 130 mil 377.85 aportada por el Gobierno Central, el Ayuntamiento de Santiago inició el proyecto para convertir la cañada Hoya del Caimito en un parque lineal, una obra que desde su arranque ya carga con observaciones sobre la gestión y la forma en que se están definiendo las decisiones para una zona golpeada por inundaciones, contaminación y fallas de drenaje.
La intervención comenzó el 8 de junio de 2026 y se extiende desde Hoya del Caimito hasta Embrujo I, Villa Olga, Los Hidalgos y La Española. La Alcaldía asegura que la meta es recuperar un espacio deteriorado y transformarlo en un área segura, ordenada y sostenible; en tanto, el alcalde José Ulises Rodríguez Guzmán la describe como un Parque Temático Ambiental. El plan contempla el saneamiento de 496 metros lineales de la cañada, un parque de más de 8,000 metros cuadrados y un parqueo para más de 85 vehículos.
Pese a ese planteamiento, el mensaje oficial contrasta con las objeciones de sectores ecologistas y comunitarios, que afirman que la obra no ha sido suficientemente explicada ni consensuada y que podría impactar la biodiversidad del lugar. Esas advertencias dejan abierto un frente de fiscalización sobre el uso de fondos públicos y sobre si una intervención presentada como solución integral está atendiendo primero las prioridades ambientales y ciudadanas que dice asumir.
