JERUSALÉN. – El Tribunal Supremo de Israel optó por no intervenir en la prohibición total dictada por el Gobierno israelí, que impide a pacientes de Gaza recibir tratamiento médico especializado en Cisjordania y Jerusalén Este, una ruta que sí se utilizaba de forma puntual antes del 7 de octubre de 2023. Con esa resolución, el alto tribunal dejó en pie una medida cuestionada por organizaciones de derechos humanos y mantuvo el contraste entre la respuesta institucional y la urgencia sanitaria sobre el terreno.
En la petición presentada por cinco organizaciones con sede en Israel, la corte instó a los demandantes a centrar sus esfuerzos en convencer a otros países para que acepten a los pacientes. De acuerdo con Médicos por los Derechos Humanos Israel (PHRI), la jueza Yael Willner pidió que los documentos fueran enviados a otros países, mientras el juez Yechiel Kasher cuestionó por qué los Estados críticos con Israel no recibían a más pacientes de Gaza. Las entidades peticionarias fueron PHRI, Gisha, HaMoked: Centro para la Defensa del Individuo, la Asociación por los Derechos Civiles en Israel (ACRI) y Adalah.
Durante la audiencia, el Supremo también desestimó tres solicitudes para escuchar a cinco médicos israelíes de alto rango y ordenó eliminar un dictamen pericial de la doctora Ambreen Sleemi, quien documentó el colapso del sistema de salud en Gaza tras seis semanas de voluntariado en el Hospital Nasser, según PHRI. Los demandantes sostienen que casi 18.500 pacientes y heridos, entre ellos unos 4.000 niños, esperan atención médica que no puede brindarse en Gaza, mientras sigue cerrada una opción de atención dentro del propio sistema de salud palestino en Cisjordania y Jerusalén Este.
