Un vuelo 2094 de Southwest Airlines que iba de Nashville a Fort Lauderdale fue desviado de emergencia a Atlanta después de que la alarma de oración musulmana de un pasajero activara la preocupación de la tripulación y los protocolos de seguridad. El episodio derivó en una alerta formal a las autoridades por una posible amenaza.
Una vez en tierra, agentes policiales fuertemente armados y equipos SWAT subieron a la aeronave, mientras se indicaba a los pasajeros que mantuvieran la cabeza inclinada y las manos visibles durante la inspección. El pasajero, un hombre musulmán cuya alarma correspondía al recordatorio de una oración, fue retirado para ser interrogado.
Más tarde, tras las verificaciones, el FBI concluyó que no existía ninguna amenaza para la seguridad y determinó que todo obedeció a un malentendido. El hombre quedó en libertad y sin cargos. La situación dejó en evidencia el contraste entre la magnitud del operativo y la ausencia de un riesgo real, además de reabrir el debate sobre la aplicación de los protocolos cuando un episodio inusual termina sin pruebas que lo sustenten.
