La ventaja de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez no bastó para despejar la incertidumbre electoral en Perú. Con el 99,79 % de los votos escrutados, la candidata supera por 42.097 sufragios a su rival, pero el desenlace sigue pendiente por una impugnación que busca anular votos del exterior y que ahora está en manos de los jurados electorales.
La revisión de ese planteamiento mantiene abierto el proceso y prolonga la tensión en torno a una elección que todavía no queda definida de manera definitiva. Aunque el conteo parcial favorece a Fujimori, la resolución de la impugnación podría modificar el resultado final y por eso el proceso continúa bajo expectativa.
El caso pone el foco en la instancia encargada de revisar y decidir sobre el pedido presentado, ya que de esa respuesta depende si la ventaja actual se consolida o si el escrutinio entra en una nueva fase. Por ahora, el margen reportado no cierra la crisis ni permite dar por cerrado el capítulo electoral en el país.
