La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) respondió este miércoles a las declaraciones de la primera dama, Raquel Arbaje, quien había atribuido al gremio magisterial trabas en el proceso de transformación educativa impulsado por el Gobierno. En su réplica, la ADP desplazó la discusión desde la acusación política hacia la gestión del sistema y sostuvo que el problema no es la existencia de un sindicato fuerte, sino un modelo educativo «alejado de la realidad nacional».
Menegildo De La Rosa, secretario de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la ADP, afirmó que Arbaje está desinformada sobre la posición del gremio frente al Decreto 309-26, que ordena diseñar un Sistema Educativo Nacional Integral articulado con ciencia, tecnología e innovación y elaborar un anteproyecto de ley de educación integral. Según expuso, las políticas educativas se han diseñado de espaldas al magisterio, a las familias y a la comunidad educativa, en un contraste que reabre cuestionamientos sobre cómo se están tomando decisiones en un tema sensible para el país.
El dirigente insistió en que defender la educación pública, exigir transparencia en el uso del 4 % y reclamar una discusión democrática y científica sobre las políticas educativas no equivale a politizar el gremio. Con esa respuesta, la ADP colocó bajo escrutinio la versión oficial y advirtió sobre una conducción educativa que, según su planteamiento, prioriza decisiones impuestas desde arriba en lugar de abrir espacios de participación y control sobre los recursos públicos.
