Los países del G7 adoptaron este miércoles una declaración para impulsar medidas de protección de los menores en el entorno digital, en una señal de alerta sobre los efectos que las redes sociales y la Inteligencia Artificial pueden tener sobre niños y jóvenes. El texto fue aprobado al cierre de la cumbre de tres días celebrada en Évian y recibió además el respaldo de Brasil, Egipto, India, Kenia y Corea del Sur.
Aunque el bloque reconoce que las tecnologías digitales pueden aportar beneficios a las sociedades y economías, también admite riesgos concretos para los menores, como la exposición a interacciones y contenidos ilegales o inapropiados para su edad que pueden dañar su salud mental. En ese contexto, el G7 reclamó que la protección de la salud física y mental, la vida privada y la seguridad en línea de los menores pase al primer nivel de prioridades de los Estados, los proveedores de servicios digitales y las autoridades públicas cuando sea necesario.
La declaración también insta a las tecnológicas a establecer mecanismos de verificación de edad «eficaces e innovadores» que respeten la privacidad, y respalda herramientas de control parental. El mismo criterio fue extendido al acceso a la IA, cuyos beneficios fueron reconocidos, pero junto a riesgos para el bienestar y la seguridad de los menores, en un escenario que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de las instituciones y de las plataformas para responder con medidas reales y no solo con compromisos generales.
