Suiza activará 2,000 militares y restringirá de forma temporal el espacio aéreo en torno a Burgenstock para garantizar la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, prevista para este viernes. El tamaño del despliegue, considerado por las autoridades como uno de los mayores de los últimos años, deja ver que el primer paso formal hacia una eventual salida negociada en Oriente Próximo sigue marcado por tensiones y por un entorno que exige máxima vigilancia institucional.
El Consejo Federal avaló la medida después de una petición de apoyo de las autoridades del cantón de Nidwalden, encargadas de la seguridad local. Según el Gobierno suizo, los efectivos militares actuarán en respaldo de las autoridades civiles y de la Policía cantonal, con labores de vigilancia, protección de infraestructuras, reconocimiento, transporte y apoyo logístico.
Las disposiciones extraordinarias obedecen a la presencia de altos funcionarios de varios países vinculados a las conversaciones. Además de las delegaciones de Estados Unidos e Irán, está prevista la participación de representantes de Pakistán y Qatar. Entre el 18 y el 20 de junio, Suiza limitará el tráfico aéreo en un radio de unos 46 kilómetros alrededor de la montaña de Burgenstock, mientras su Fuerza Aérea mantendrá vigilancia permanente del espacio aéreo, en un operativo que refleja el contraste entre la expectativa diplomática y la delicadeza real del momento.
