Puerto Príncipe.- El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó este martes de “desesperada” la situación humanitaria en Haití y reclamó a la comunidad internacional que deje de “mirar hacia otro lado”, en una señal de alarma que coincide con su próxima reunión en Santo Domingo con el presidente Luis Abinader.
Guterres llegó a Haití en medio del recrudecimiento de la crisis y la violencia en el país, donde habló de “leves destellos de esperanza”, pero también admitió la gravedad del escenario. Tras arribar desde República Dominicana, el jefe de la ONU agradeció al Gobierno y al pueblo dominicano por el respaldo a los esfuerzos internacionales para estabilizar Haití, aunque su mensaje volvió a poner el foco en la urgencia de resultados concretos frente al deterioro que sigue golpeando a la población haitiana.
Durante su visita a una antigua escuela de Puerto Príncipe que alberga a más de 1,250 desplazados, Guterres pidió perdón a mujeres afectadas por la violencia de las pandillas y lamentó no haber logrado movilizar al mundo para aliviar su sufrimiento. Los testimonios recogidos en el lugar, con familias hacinadas, sin intimidad y con niños fuera de la escuela, reforzaron el contraste entre los esfuerzos anunciados y una crisis que continúa agravándose.
