El rescate con vida de dos ciudadanos extranjeros luego del naufragio parcial de la embarcación «Caicos Cat», cerca de las costas de Puerto Plata, evitó una tragedia mayor y volvió a evidenciar cómo una falla mecánica en alta mar puede convertirse con rapidez en una emergencia. La nave, procedente de Islas Turcas y Caicos, comenzó a hacer agua en el océano Atlántico y obligó a activar una operación de la Armada de República Dominicana tras una alerta emitida por el Centro de Operaciones Marítimas.
De acuerdo con la institución naval, unidades de superficie se dirigieron a la zona y localizaron la embarcación parcialmente hundida, lo que permitió rescatar a los dos tripulantes sin mayores contratiempos. Después, ambos fueron llevados a un puerto seguro, donde recibieron atención médica del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1. Las autoridades señalaron que se encuentran estables y sin lesiones de gravedad.
Al concluir el operativo, el comandante general de la Armada, vicealmirante Juan B. Crisóstomo Martínez, reiteró el llamado a verificar las condiciones de las embarcaciones antes de zarpar, además de portar equipos de seguridad y notificar las rutas de navegación. El énfasis oficial en esas medidas deja de nuevo sobre la mesa la necesidad de reforzar la vigilancia y la prevención para impedir que fallas de este tipo vuelvan a transformarse en situaciones de alto riesgo en aguas cercanas al país.
