Luis Abinader dedicó tres días de agenda en Santiago a presentar avances, supervisar obras y dar seguimiento a proyectos que el Gobierno dominicano exhibe como parte de su gestión en el Cibao. Entre el 14 y el 16 de septiembre, el presidente volvió a colocar en primer plano el Sistema Integrado de Transporte de Santiago, mientras informó que el monorriel entrará en fase de pruebas en octubre.
La jornada también estuvo marcada por anuncios y plazos todavía por completar. En el caso de la ampliación del Acueducto Cibao Central, Abinader informó que el Gobierno contempla una inversión aproximada de RD$9,000 millones, que la obra será licitada este año y que los trabajos comenzarían en 2027, con un período estimado de ejecución de 24 meses. El proyecto beneficiaría a Santiago, Licey al Medio, Tamboril y comunidades de la provincia Espaillat, pero su arranque sigue atado al calendario oficial.
En Licey al Medio, el mandatario supervisó el sistema de alcantarillado sanitario, cuya primera etapa está prevista para entrar en funcionamiento en enero de 2027. Según los datos presentados, la planta de tratamiento de aguas residuales registra un 90 % de ejecución y la red sanitaria suma 45 kilómetros de tuberías, equivalentes al 85 % del proyecto, con 5.8 kilómetros aún por instalar. Abinader también supervisó la ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional del Cibao, en una agenda que refuerza la narrativa de avances del PRM, pero que al mismo tiempo deja abiertas preguntas sobre tiempos de entrega, ejecución efectiva y rendición de cuentas sobre obras todavía en proceso.
