El arresto de una mujer colombiana de 26 años en el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez (AILA-JFPG), tras arribar al país con 49 prendas de vestir impregnadas de presunta cocaína, volvió a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las autoridades frente a las modalidades que siguen utilizando las redes del narcotráfico internacional.
De acuerdo con la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el Ministerio Público, la pasajera fue interceptada después de que máquinas de rayos X detectaran imágenes sospechosas en su equipaje durante una inspección conjunta con miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria (CESAC) e inspectores de la Dirección General de Aduanas (DGA). Por disposición del fiscal actuante, la maleta fue abierta y se ocuparon polo shirts, t-shirts, franelas y pantalones empapados con una sustancia que, según pruebas de campo, dio positivo a sustancias controladas.
La propia DNCD indicó que esta modalidad forma parte de las estrategias empleadas para evadir los controles en terminales aeroportuarias, un dato que refuerza la necesidad de sostener la vigilancia y la rendición de cuentas sobre la efectividad de los dispositivos de seguridad. La mujer será puesta a disposición de la justicia por presunta violación a la Ley 50-88, mientras el Ministerio Público y la DNCD profundizan las investigaciones para determinar si hay otros implicados. Las 49 prendas fueron enviadas al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para los análisis correspondientes.
