Los prolongados apagones que afectan desde hace varios días a numerosos sectores de Santo Domingo Este han desatado indignación, desesperación y protestas, en un escenario que vuelve a poner bajo escrutinio la calidad del servicio eléctrico que reciben los usuarios. Residentes denuncian que, pese a facturas mensuales con montos cada vez más elevados, la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDESTE) mantiene un suministro deficiente, inestable e insostenible.
Desde tempranas horas del pasado domingo, amplias zonas de la parte oriental de la provincia permanecían sin energía eléctrica, mientras las altas temperaturas agravaban la situación dentro de los hogares. Entre las comunidades más afectadas figuran Los Mina Sur y Norte, Barrio Puerto Rico, Ensanche Ozama, Las Enfermeras, Alma Rosa, El Rosal, San Isidro, Villa Duarte, Los Mameyes, Isabelita, Vietnam, Villa Carmen, El Brisal y San Luis. En Los Mina, usuarios reportaron más de 10 horas consecutivas sin luz el viernes, tres horas el sábado y un corte generalizado el domingo desde el amanecer hasta bien entrada la tarde.
El impacto también golpea la economía familiar y comercial. Comerciantes y colmaderos reportan pérdidas millonarias por alimentos que pierden la cadena de frío, mientras en los hogares crece la queja por tener que desechar comida en medio de un servicio que, según los residentes, empeora al mismo tiempo que sube su costo. La combinación de apagones prolongados, calor extremo y facturación al alza profundiza el reclamo ciudadano de respuestas y rendición de cuentas ante una crisis que se traduce en deterioro de la vida diaria.
