Haití anunció nuevas fechas para sus elecciones generales mientras las pandillas siguen enfrentando a policías y soldados haitianos, ahora apoyados por más de 2.000 efectivos de El Salvador. La primera vuelta fue fijada para el 18 de julio y la segunda para el 4 de octubre, según informó el Consejo Electoral Provisional.
El calendario se presenta en un contexto de fuerte fragilidad institucional: el país no celebra elecciones desde hace más de una década, está gobernado por un primer ministro no electo y la presidencia permanece vacante desde el asesinato de Jovenel Moïse en 2021. A eso se suma que la primera vuelta, prevista inicialmente para el 13 de diciembre, fue aplazada por la violencia en Puerto Príncipe y la región central, un contraste directo entre el anuncio político y la realidad de seguridad sobre el terreno.
El propio proceso electoral arranca además bajo presión por los perfiles en competencia. Entre los aspirantes a la presidencia figuran Michel Martelly, Claude Joseph, Jocelerme Privert, Gary Bodeau y Jean Ernest Muscadin. Martelly y Bodeau han sido sancionados por Estados Unidos por acusaciones de corrupción, mientras Muscadin ha enfrentado señalamientos de ejecuciones sumarias de presuntos delincuentes. En Puerto Príncipe también busca la alcaldía Samuel Joisil, líder de la brigada civil de Canape-Vert, vinculada a grupos de autodefensa que han repelido a pandillas en su comunidad. El cuadro deja abiertas preguntas de vigilancia institucional y rendición de cuentas en un país que intenta votar en medio de una crisis aún no resuelta.
