TAIPÉI.– El máximo representante de Estados Unidos en Taiwán tuvo que salir este jueves a bajar la tensión provocada por recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre la posible venta de armas a la isla, en un movimiento que volvió a exponer el contraste entre el mensaje político y la línea oficial de Washington. El director del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Raymond Greene, afirmó en una entrevista con la agencia CNA que la política hacia Taipéi “no ha cambiado” y que esa posición fue comunicada “claramente” a China.
Greene sostuvo que la postura estadounidense sigue apoyada en los Tres Comunicados conjuntos, la Ley de Relaciones con Taiwán y las Seis Garantías, un marco que, según dijo, ha sido mantenido por administraciones republicanas y demócratas durante décadas. La necesidad de reiterar esa continuidad llegó después de que Trump insinuara durante su reciente visita a China que una eventual venta de armas a Taiwán podría usarse como herramienta de negociación con Pekín, lo que generó preocupación en sectores políticos y militares de la región.
El funcionario calificó además como “satisfactorios” los resultados de la reunión entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, al entender que unas relaciones estables entre ambas potencias pueden favorecer la seguridad regional y reducir el riesgo de conflicto en el estrecho de Taiwán. Aun así, insistió en que Washington busca mantener una relación sólida con Taiwán mientras procura estabilidad con China, y pidió a Pekín iniciar contactos con los líderes democráticamente elegidos en la isla “sin condiciones previas”.
