La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) considera que aumentar el impuesto a las transferencias limitaría la bancarización y encarecería el uso de los servicios financieros para personas y empresas.
La entidad sostiene que elevar de 0.15% a 0.20% la tasa contemplada en la Ley 30-26 no solo tendría un efecto directo sobre el costo de las transacciones, sino que también podría frenar el avance de la inclusión financiera y la digitalización de operaciones que el país ha venido promoviendo.
El planteamiento vuelve a poner bajo escrutinio el costo ciudadano de cualquier ajuste tributario que afecte operaciones cotidianas. En la práctica, un incremento de este tipo impacta el bolsillo de quienes transfieren dinero, pagan servicios o mueven recursos a través del sistema bancario.
La advertencia de la ABA también abre el debate sobre el equilibrio entre la recaudación estatal y el objetivo público de ampliar el acceso al sistema financiero. Si la medida termina desincentivando el uso de canales formales, el resultado podría ir en sentido contrario al de la bancarización que se busca impulsar.
Por ahora, la pieza conocida se limita a la posición del sector bancario sobre el posible efecto de la subida. No se incluyen en el texto original detalles sobre una decisión final, compensaciones fiscales ni medidas de alivio para los usuarios.
