Concentrar en una misma plataforma el transporte, el almacenamiento, la inspección, la documentación y el despacho aduanero en los puertos secos de las provincias fronterizas ayudaría a ordenar el comercio y a reducir ineficiencias que aún afectan la zona, advirtió un equipo del Centro de Estudios Sociales y Económicos de la Frontera de República Dominicana (Cesfredo), junto al Centro de Investigación Padre Alemán (CEPA) de la PUCMM.
De acuerdo con la exposición de Edgar E. Rojas Acosta y José Luis Fernández Fernández, esa integración permitiría bajar los movimientos innecesarios de camiones, los tiempos de espera, los costos de almacenamiento disperso, la duplicación de inspecciones, los gastos administrativos y la incertidumbre logística. El señalamiento adquiere relevancia porque la propia política dominicana de facilitación comercial reconoce que los costos y tiempos asociados a las fronteras afectan la competitividad, lo que vuelve a colocar bajo vigilancia la ejecución pública en un punto sensible para la actividad económica y el control institucional.
Los expertos recordaron además que la Dirección General de Aduanas informó que por el paso fronterizo de Dajabón se exportaron más de US$293.61 millones entre enero y septiembre de 2025, con un crecimiento interanual de 22.12%, encabezado por tejidos de algodón, camisetas de algodón y cemento. Con ese movimiento ya existente, sostienen que el Puerto Seco no partiría de cero.
Aunque la Presidencia ha planteado que la red de puertos secos busca organizar el comercio formal y cerrar espacios a mercancías que circulen irregularmente, el debate en el sector comercial de la frontera dominico-haitiana mantiene abierta la presión de la sociedad civil y los sectores productivos para que esa promesa se traduzca en una estructura logística efectiva y estable para el Estado.
