Las Cuevas del Pomier regresaron al centro del debate público tras nuevas denuncias de ambientalistas de San Cristóbal, quienes ponen en duda el alcance de las medidas de protección anunciadas por el Gobierno para resguardar este patrimonio natural y cultural. De acuerdo con Domingo Abreu y Sonia Peroso, de la Plataforma San Cristóbal, continúa la preocupación por la presencia de empresas mineras y por trabajos descritos como de “remediación” en las inmediaciones de la zona protegida.
La alerta adquiere mayor relevancia por el valor arqueológico, ecológico y cultural del complejo, una reserva antropológica de San Cristóbal que, según el Ministerio de Medio Ambiente, cuenta con 54 cuevas y más de 4,000 pictografías y petroglifos, además de especies de murciélagos, plantas vasculares y aves. En ese marco, los denunciantes cuestionaron que empresas ligadas a la extracción de materiales, entre ellas Docalsa y GAT, sigan en el lugar bajo un plan que, según afirmaron, fue elaborado por la propia empresa y enviado al Ministerio sin haber sido socializado antes con la comunidad ni con la comisión presidencial creada para trabajar el futuro de Pomier.
Abreu agregó que los trabajos recientes habrían extendido las áreas intervenidas y que una cueva identificada como Tanden, con manifestaciones rupestres, habría quedado sepultada por acumulación de material. También señaló que una comisión del Ministerio de Medio Ambiente visitó el sitio y habría comprobado la situación. Por la gravedad patrimonial de estas denuncias, siguen pendientes respuestas oficiales del Ministerio y de las empresas señaladas, en un caso que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de las autoridades para garantizar una protección efectiva en Pomier.
