SANTO DOMINGO.- La observación del miembro del Ministerio Público, Luis Martínez Ogando, sobre el empleo de redes sociales y otras plataformas digitales por parte de organizaciones criminales para atraer víctimas de trata de personas volvió a dejar en evidencia las limitaciones con que actúa la persecución penal frente a delitos que ya se trasladaron al entorno digital.
En su participación en el ROOTED_CON República Dominicana 2026, durante la conferencia “El uso de las tecnologías digitales en la captación de víctimas de trata de personas: desafíos para la persecución penal en América Latina”, el funcionario explicó que estas estructuras recurren a redes sociales, aplicaciones de mensajería y anuncios en línea para identificar y atraer posibles víctimas mediante engaños, falsas ofertas de empleo y manipulación emocional. También señaló que esa evolución complica la detección temprana, la recopilación de pruebas y la identificación de responsables.
Martínez Ogando afirmó que existen casos documentados en América Latina y en República Dominicana en los que organizaciones criminales han usado plataformas digitales para la captación y explotación de personas, y planteó la necesidad de reforzar la cooperación internacional y las capacidades técnicas de fiscales e investigadores. “No podemos perseguir delitos del siglo XXI con herramientas del siglo XX”, expresó durante la agenda académica del congreso, donde especialistas analizaron amenazas emergentes y estrategias de protección.
