Santo Domingo. — La explotación de minas y canteras encabezó el crecimiento de la economía dominicana entre enero y abril de 2026, al registrar una expansión interanual de 10.7 %, dentro de un aumento promedio acumulado de 4.0 % del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), de acuerdo con los resultados preliminares divulgados por el Banco Central. Ese desempeño, superior al 2.7 % de igual período del año pasado, estuvo asociado principalmente al mayor volumen de extracción de oro y plata.
Ahora bien, junto con ese avance, la propia Cámara Minera Petrolera de la República Dominicana planteó una advertencia institucional: afirmó que el crecimiento sostenido del sector depende de un marco moderno, reglas claras y procesos administrativos previsibles. El gremio agregó que la seguridad jurídica, el debido proceso, la transparencia y la eficiencia regulatoria son garantías necesarias para el Estado, así como para las comunidades, los inversionistas y el desarrollo nacional.
Tras valorar de forma positiva las cifras del IMAE, CAMIPE también subrayó que estos resultados deben aprovecharse para reforzar las condiciones que atraen inversión y permitan que la actividad minera se desarrolle con responsabilidad social y ambiental. En un escenario internacional signado por la incertidumbre geopolítica, la presión sobre los costos logísticos y la volatilidad de los precios de los combustibles, el repunte del sector vuelve a situar en primer plano la capacidad de las autoridades para ofrecer reglas confiables y una supervisión efectiva, más allá del dato favorable de crecimiento.
