SANTO DOMINGO.– La advertencia del economista Luis Reyes volvió a situar entre las principales inquietudes ciudadanas el efecto que una crisis internacional puede tener sobre los precios internos y el costo de vida. En una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto y conducido por el periodista Manuel Jiménez, el exdirector general de Presupuesto afirmó que, aunque el aumento estimado de 900 millones de dólares en la factura petrolera resulta manejable para el país, la mayor preocupación estaría en la inflación, los alimentos y la presión que eso trasladaría a los hogares dominicanos.
Reyes explicó que el Banco Central dispone de reservas internacionales por encima de los 15 mil millones de dólares, lo que permitiría afrontar el impacto externo sin desajustes severos en la balanza de pagos. No obstante, insistió en que ese no es el frente más delicado. “El impacto menos trascendente del actual choque petrolero es precisamente el que se refiere a la balanza de pagos”, sostuvo, al recalcar que las consecuencias más sensibles empezarían a sentirse en los precios internos.
A juicio de su análisis, el alza del petróleo ya ejerce presión sobre la inflación y podría agravarse con el incremento internacional de fertilizantes y alimentos. En ese escenario, advirtió que hacia finales del tercer trimestre podrían registrarse aumentos importantes en productos de alta incidencia dentro de la canasta familiar dominicana. “Se teme que comiencen a sentirse incrementos en algunos alimentos que tienen muy alta ponderación en la canasta familiar”, señaló Reyes, al recordar que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura reporta alzas sostenidas en el índice global de alimentos. La advertencia desplaza el debate desde la capacidad financiera del país hacia el efecto real que una nueva escalada de precios tendría sobre la población.
