CIUDAD DEL VATICANO.– En una advertencia de fuerte peso institucional, el papa León XIV afirmó en su primera encíclica, Magnifica Humanitas, que la inteligencia artificial “no es neutral” y puede convertirse en una herramienta de control, exclusión y manipulación cuando su desarrollo queda en manos de unos pocos. El documento, difundido este lunes desde el Vaticano, sitúa en el centro la exigencia de reglas claras y de vigilancia independiente ante el avance acelerado de esta tecnología.
A lo largo de sus 110 páginas, el pontífice subraya que las innovaciones tecnológicas no son imparciales y que, aunque pueden impulsar la participación y la equidad, también tienen la capacidad de ampliar la desigualdad y reforzar mecanismos de manipulación social. El texto advierte que muchos sistemas aparentan objetividad, pero en realidad pueden reproducir ideologías, estereotipos y sesgos ligados a los intereses de quienes los diseñan.
León XIV también pone el foco en la concentración del poder tecnológico global en grandes empresas con capacidad para controlar datos, decisiones y oportunidades económicas sin suficiente supervisión pública. Con ese señalamiento, la encíclica reabre el debate sobre la rendición de cuentas en la era digital y sobre los riesgos de dejar sin control herramientas con impacto directo en la vida social.
