José Ramírez, pieza central de los Cleveland Guardians, sufrió una fractura en el hueso ganchoso de la mano izquierda y será enviado a la lista de lesionados, una ausencia que abre cuestionamientos sobre el manejo de una jornada en la que el equipo terminó acumulando varias bajas físicas. La lesión ocurrió el sábado durante la victoria 3-1 sobre los Detroit Tigers en el Progressive Field, y podría dejar al antesalista dominicano fuera de acción hasta julio.
El manager Stephen Vogt confirmó después del partido que una tomografía detectó la fractura y que la dolencia requiere cirugía. Ramírez había abandonado el encuentro tras la quinta entrada, luego de sentir dolor al conectar un foul atrapado por el receptor Dillon Dingler. Aun así, intentó seguir en el juego por la situación del equipo, que ya había perdido en ese mismo partido a Ángel Martínez y Chase DeLauter por molestias físicas.
La baja golpea de forma directa a Cleveland: Ramírez había estado presente en los 72 partidos de la temporada y era una referencia constante en defensa y ofensiva. Tras el encuentro fue visto en el vestuario con una férula en la mano izquierda, mientras el cuerpo médico evaluaba los próximos pasos, en un contexto que deja al descubierto el costo competitivo de una noche que terminó pasando factura a la alineación.
