La reunión que encabezó este martes la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, con federaciones y asociaciones de motoconchistas organizados vuelve a poner bajo la lupa la respuesta oficial frente a un sector que ha estado por meses en el centro del debate público por hechos de violencia, enfrentamientos y denuncias sobre conductas agresivas en las vías. Aunque el Gobierno presentó el encuentro como parte de una mesa de trabajo orientada a reforzar la regulación y coordinar acciones de seguridad y fiscalización, la convocatoria misma deja claro que el problema sigue abierto y en seguimiento.
En el encuentro, Raful informó que la Policía Nacional seguirá con los operativos para desmantelar paradas ilegales de motoconchos y fiscalizar a motociclistas que incumplan la Ley de Tránsito, dentro de la estrategia de seguridad ciudadana de la Fuerza de Tarea Conjunta. Asimismo, anunció una nueva reunión para el 26 de junio con el propósito de evaluar los avances, en un escenario donde persisten los cuestionamientos sobre el comportamiento de algunos conductores, incluido el caso que involucró a un chofer del sistema TRAE y que provocó amplias reacciones en redes sociales.
Al ser consultada sobre la necesidad de más políticas públicas y educación vial para los motoristas, la funcionaria afirmó que las autoridades apuestan por un trabajo coordinado con los sectores involucrados. “Aquí está Fenamoto. Hay parte de sus miembros presentes y eso revela la intención que tenemos las autoridades para poner nuevas condiciones y buscar soluciones conjuntas”, expresó Raful, al insistir en que las medidas tendrían mejores resultados si se ejecutan de forma articulada entre autoridades y organizaciones del sector.
