El Gobierno dominicano sometió una reforma al impuesto sucesoral y de donaciones que altera un régimen en vigor desde 1950, en una movida que vuelve a evidenciar el rezago con que ha funcionado esa legislación durante décadas. La propuesta fue presentada este jueves por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, como parte del paquete de simplificación tributaria que el Poder Ejecutivo espera depositar en el Congreso en los próximos días.
De acuerdo con la iniciativa, el impuesto aplicable a las donaciones entre padres e hijos pasaría de 25% a 3%, mientras que los montos exentos del impuesto sucesoral se elevarían de RD$500 a RD$1 millón en el primer tramo y de RD$1,000 a RD$2 millones en el segundo. Díaz afirmó que esos valores se han mantenido prácticamente inalterados por más de 70 años y que la actualización busca adecuarlos a la realidad económica actual, además de facilitar la aplicación del tributo.
El proyecto forma parte de una reforma más amplia que incorpora también cambios en los anticipos del ISR, la ampliación del Régimen Simplificado de Tributación, la reducción de recargos moratorios y una amnistía para determinadas deudas tributarias. Con el depósito aún pendiente en el Congreso, la discusión pasa ahora al plano de la fiscalización legislativa sobre el alcance de un paquete con el que el Gobierno sostiene que busca simplificación administrativa, formalización y consolidación fiscal, además de reforzar los ingresos públicos frente a las presiones económicas derivadas de la crisis.
