PARÍS.- La difusión de un video sobre el trato dado por Israel a activistas de la flotilla para Gaza llevó a Francia a pasar de la condena política a la evaluación de medidas judiciales, en un nuevo episodio que agrava el escrutinio internacional sobre las actuaciones contra civiles detenidos en el mar.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, calificó de «absolutamente odiosos y chocantes» los actos mostrados en las imágenes difundidas por el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, en las que se veía a activistas arrodillados y con las manos atadas tras ser interceptados y detenidos en el sur de Israel. Varios de los detenidos denunciaron «violencias», «tocamientos» y «humillaciones». Ante la Asamblea Nacional, Lecornu dijo que Francia no excluye recurrir a su propia justicia por tratarse de ciudadanos franceses, mientras el ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, recibirá a los abogados implicados.
La reacción francesa ya incluyó el veto de entrada a su territorio contra Ben Gvir y un pedido a la Unión Europea para que lo sancione. El caso también abrió fisuras dentro del propio gobierno israelí, después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu denunciara un trato «contrario a los valores y las normas de Israel». Las autoridades israelíes informaron la detención de 430 activistas, entre ellos 37 franceses, que viajaban en unos cincuenta barcos salidos de Turquía el 14 de mayo con el objetivo de intentar romper nuevamente el bloqueo sobre la Franja de Gaza, devastada por dos años de guerra.
