Las autoridades penitenciarias indicaron que los internos del CCR Las Parras pudieron contactar a sus familiares únicamente después de los reclamos que se registraron el domingo frente al penal, donde decenas de personas denunciaban que no sabían cuál era la situación de sus allegados tras la suspensión de las visitas. De acuerdo con el director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, las llamadas fueron permitidas luego de los incidentes ocurridos el sábado y, una vez realizadas esas comunicaciones, quienes permanecían en el lugar se retiraron.
La situación volvió a poner bajo la lupa la administración del recinto, después de que la suspensión de visitas se adoptara tras un motín originado por el hallazgo de drogas durante una jornada de visitas de menores. Santana explicó que una mujer que llegó con una niña de 11 años para visitar a un interno fue sorprendida intentando introducir sustancias prohibidas y enviada al Ministerio Público. Añadió que a un privado de libertad, revisado al regresar a su alojamiento, se le ocupó otra sustancia narcótica.
En ese escenario, el funcionario sostuvo que se investiga la presencia de al menos dos mujeres que participaron en las protestas pese a no tener familiares recluidos en el penal. Las declaraciones fueron ofrecidas en el programa El Día RD, mientras seguían los cuestionamientos por la falta inicial de información a los familiares y por el manejo de una crisis que terminó obligando a habilitar la comunicación con los internos luego de la presión pública.
