MADRID. – Cerca de 70.000 personas asistirán el lunes al encuentro con el papa León XIV en el estadio Santiago Bernabéu, que será acondicionado como una gran catedral temporal con espacios para oración, canto, actuaciones musicales, un coro de mil jóvenes, bailarines y testimonios, entre ellos los de familias migrantes.
La envergadura del acto, en un recinto situado en plena ciudad de Madrid, pone el acento en la necesidad de vigilar su impacto urbano y el cumplimiento de las reglas fijadas. Los organizadores aseguraron que respetarán la normativa municipal sobre ruido, mientras continúan los preparativos de una estructura repartida en tres niveles: uno para el altar y el papa, otro para el coro y otro para los asistentes.
León XIV estará acompañado por cien personas, entre representantes de las vicarías territoriales de Madrid, sacerdotes, religiosos, jóvenes y familias. También se informó de que el pontífice accederá en un carrito de golf eléctrico reconvertido en papamóvil para desplazarse por los túneles del estadio y sus alrededores, en un evento que, además de su tono festivo y reflexivo, vuelve a plantear el desafío de compaginar grandes montajes en espacios urbanos con las condiciones de la vida cotidiana de los ciudadanos.
