El asesinato de Albenis de Jesús Hernández en Santiago Rodríguez dejó dos muertos y tres hijos sin su madre, en un nuevo caso que expone el costo social de la violencia contra la mujer más allá del impacto inmediato en una familia. Hernández murió el lunes tras recibir un disparo en su residencia, en el sector Alto de Amacey, y las autoridades mantienen abierta la investigación sobre lo ocurrido.
De acuerdo con versiones de residentes, Ariel Báez Rodríguez, conocido como “Jhochy” y señalado como presunto agresor, llegó en un taxi a la vivienda, habló con la mujer y luego habría sacado un arma de fuego para dispararle. Un día después fue hallado sin vida en una zona rural del municipio de Sabaneta. El desenlace, además de la conmoción en la provincia, vuelve a colocar el foco en las explicaciones pendientes frente a hechos que terminan en muerte y desprotección familiar.
La madre de la víctima, Reina de los Ángeles Rodríguez Toribio, relató que la relación arrastraba conflictos sentimentales desde hacía tiempo y que su hija había decidido terminarla tras soportar, según su testimonio, reiteradas situaciones de desprecio. También afirmó que Hernández cargaba principalmente con la manutención de los tres niños que tuvo con el hombre. Con esos elementos ya sobre la mesa, el caso reabre la alerta sobre la distancia entre el discurso de protección y la realidad que enfrentan mujeres y familias cuando la violencia escala hasta un desenlace irreversible.
