El decomiso de más de dos kilogramos de cocaína en el Aeropuerto Internacional del Cibao volvió a exponer la presión constante del narcotráfico internacional sobre los puntos de salida del país. La droga, distribuida en 20 porciones, estaba camuflada en los tubos plásticos del armazón de agarre de dos maletas que llevaba una ciudadana española de 40 años, arrestada cuando se disponía a abordar un vuelo comercial con destino a Madrid.
La detección se produjo durante un operativo de inspección conjunta en el que participaron agentes de la DNCD, inspectores de la DGA y miembros del Ministerio Público, con apoyo del CESAC y unidades caninas, luego de procesar informes de inteligencia militar. Las imágenes discrepantes observadas en la máquina de rayos X llevaron a una apertura forzosa de los equipajes por instrucciones del fiscal de turno.
El INACIF certificó que la sustancia ocupada superaba los dos kilogramos de cocaína. Mientras la detenida será sometida a la acción de la justicia por violar la Ley 50-88, el Ministerio Público abrió una línea de investigación para intentar desmantelar la red criminal vinculada al caso, en un episodio que refuerza la necesidad de vigilancia y de resultados sostenidos ante modalidades de contrabando que siguen intentando vulnerar la seguridad aeroportuaria.
