Sectores comunitarios del municipio de Sánchez, en Samaná, reclamaron con urgencia el cierre del vertedero municipal y aumentaron la presión sobre las autoridades al denunciar que su funcionamiento, en las condiciones actuales, sigue generando un problema ambiental, sanitario y social para la población. “Seguir como estamos ya no es una opción”, manifestaron residentes y representantes comunitarios, quienes alertaron sobre los altos niveles de contaminación y los riesgos para la salud asociados al vertedero a cielo abierto.
Los comunitarios reiteraron que la situación debe asumirse como una prioridad y no como un debate político, en un reclamo que pone de relieve la falta de una respuesta efectiva ante una problemática que, según señalaron, afecta al municipio desde hace años. Por ello, exhortaron a las autoridades a adoptar medidas inmediatas para enfrentar el problema.
Como posible salida, valoraron la instalación de una planta de revalorización en la zona de Catey, siempre que opere bajo estrictos controles ambientales, supervisión social y cumplimiento de las normativas legales. Afirmaron que una solución sostenible ayudaría a reducir el impacto ambiental, abriría oportunidades de empleo y mejoraría la calidad de vida de los residentes, que insistieron en su demanda de un entorno más seguro y saludable para Sánchez.
