BOGOTÁ. – A nueve días de la segunda vuelta en Colombia, el candidato presidencial Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, subió el tono de la campaña al llamar «traidor de la patria» a su adversario Abelardo de la Espriella durante un acto en Bucaramanga, en Santander. El señalamiento fue respaldado por Cepeda con comentarios previos de De la Espriella sobre la gastronomía colombiana, incluido el ajiaco, al que el aspirante del movimiento Defensores de la Patria calificó de «potaje carcelario».
Durante su intervención, Cepeda sostuvo además que su rival siente vergüenza del pueblo colombiano y de los pobres, y lo acusó de actuar en favor de intereses y potencias extranjeras. La arremetida se da en una campaña marcada por ataques y descalificaciones mutuas que han elevado el tono del debate político desde la primera vuelta del 31 de mayo, en un escenario que vuelve a poner bajo escrutinio la calidad de la discusión pública en la recta final de los comicios.
En ese mismo acto, el candidato oficialista defendió el Páramo de Santurbán y reiteró su rechazo al fracking, al asegurar que un eventual gobierno suyo no permitirá esa técnica de extracción de hidrocarburos ni proyectos que, a su juicio, pongan en riesgo ecosistemas estratégicos. El contraste entre esa agenda y el peso que han adquirido los ataques personales refleja una campaña tensionada, con crecientes señales de polarización a pocos días de la votación.
