La segunda edición del Cabarete Jazz Festival reunió en escena a Alfredo Rodríguez, Cimafunk, Los Amigos Invisibles, iLe, GIA FU y Sandy Gabriel, en una jornada que volvió a colocar a Cabarete en el circuito musical internacional. La apertura corrió por cuenta de Bachata Academy, una iniciativa con sede en Cabarete dedicada a la formación de niños y jóvenes en la música bachata.
A cargo de Cabarete Tango, la producción presentó el evento como una apuesta para afianzar a Cabarete como un destino integral de cultura, gastronomía, desarrollo inmobiliario, deportes acuáticos y lujo natural frente al mar. Ese planteamiento refuerza el atractivo del festival, aunque también deja sobre la mesa la necesidad de que estas vitrinas culturales no se limiten a la promoción de marca y mantengan un impacto verificable en la comunidad que las sostiene.
El evento fue descrito como una experiencia que unió música, naturaleza e identidad del destino. Precisamente por ese peso simbólico, la consolidación de esta segunda edición vuelve relevante la vigilancia sobre cómo se administra y se aprovecha ese capital cultural, más allá del éxito artístico de una cartelera que cautivó al público.
