El aumento del impuesto por la renovación del marbete anunciado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) volvió a encender el debate entre oposición y oficialismo, esta vez con el foco puesto en el impacto directo sobre el bolsillo de los contribuyentes. Legisladores opositores advirtieron que la medida golpea a la clase media en un contexto de alto costo de vida y la presentaron como otra señal de presión fiscal sobre hogares que ya enfrentan mayores gastos.
Desde Fuerza del Pueblo, la diputada Selinée Méndez criticó el incremento dispuesto por el Gobierno y lo vinculó con el encarecimiento de la canasta familiar, los combustibles, la electricidad y la educación, especialmente a las puertas de la Navidad. “¿Cuánto dinero más quieren? Meten préstamo, préstamo y préstamo. Y aparte de eso también quieren ahogar a este país, que ya no aguanta más. ¿De dónde vamos a sacar más dinero para poder llevar el día a día?”, expresó la legisladora, al reclamar prudencia a las autoridades y cuestionar el endeudamiento del Estado.
El oficialismo defendió el ajuste con el argumento de que estaba contemplado en el proyecto anticrisis aprobado en junio de este año y atribuyó la situación a la falta de medidas oportunas de administraciones anteriores. Pero el cruce dejó instalado un contraste político más amplio: mientras el Gobierno sostiene la necesidad del cobro, la oposición insiste en exigir explicaciones sobre por qué se recurre a nuevas cargas en medio de las presiones económicas que ya soportan los ciudadanos.
