Luis Abinader dio a conocer un plan de intervención urbana para Boca Chica con una inversión conjunta, entre el Estado y el sector privado, superior a los RD$20,000 millones, en un municipio donde el alcance mismo del proyecto deja en evidencia rezagos acumulados en saneamiento, vialidad y ordenamiento. La propuesta incluye infraestructura vial, saneamiento ambiental, salud, educación y titulización de tierras.
La principal partida estatal anunciada corresponde al Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), con más de RD$11,000 millones destinados a un alcantarillado sanitario, una planta de tratamiento de aguas residuales y un emisor submarino orientados a detener la contaminación de la playa y de las aguas subterráneas. En el frente vial, el plan contempla la extensión de la avenida Ecológica hasta el Puerto Multimodal Caucedo, la terminación de la vía marginal de la autopista Las Américas y el asfaltado de 125 kilómetros de calles internas.
Por la parte privada, el eje principal será el proyecto Costa Blanca, de más de 600,000 metros cuadrados, con áreas residenciales, comerciales, un hotel y un parque lineal de playa de 38,000 metros cuadrados de acceso público. Dentro de ese desarrollo, se prevé trasladar a los vendedores de la playa a un espacio organizado de 15,000 metros cuadrados, mientras el Gobierno también anunció la recuperación de los terrenos del antiguo Ingenio Boca Chica para levantar un parque recreativo. Con ello, el anuncio desplaza ahora la atención hacia la ejecución y la rendición de cuentas de un plan presentado como respuesta a los problemas que golpean los servicios básicos y el entorno de la zona.
