Las 19 detenciones reportadas por Edesur este mes por conexiones ilegales y otras irregularidades volvieron a colocar bajo escrutinio el control sobre las operaciones alrededor de sus redes eléctricas. Entre los arrestados figuran catorce integrantes de brigadas de empresas contratistas y cinco particulares, en operativos realizados en distintos sectores del Gran Santo Domingo por el Departamento Operativo Contra el Fraude.
Aunque la distribuidora aseguró que mantiene mecanismos de fiscalización y supervisión sobre las actividades de las empresas contratistas, el propio balance revela un problema que trasciende el discurso de control: una parte importante de los detenidos pertenece precisamente a brigadas vinculadas a esas labores. Edesur indicó que, cuando se detecten actuaciones fuera de los procedimientos establecidos, se adoptarán medidas contra los responsables directos y contra las contratistas cuando corresponda.
La empresa también llamó a clientes y ciudadanos a denunciar por sus canales oficiales cualquier solicitud irregular de dinero y manipulación de medidores, una señal de alerta sobre prácticas que impactan el servicio y obligan a reforzar la vigilancia social sobre la gestión. El caso reabre la presión por explicaciones más claras sobre la eficacia de los controles y sobre la capacidad institucional para evitar que estas irregularidades se repitan.
