CARACAS. – La denuncia de una toma del Internado Judicial de Barinas (Injuba) por presos comunes, difundida este domingo por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), volvió a colocar bajo la lupa la gestión penitenciaria en Venezuela, después de reportes de malos tratos, restricciones a las visitas y heridos por supuestos disparos contra los detenidos.
De acuerdo con la ONG, los internos sostienen que protestaban de forma pacífica cuando personal de custodia, junto con el nuevo director, presuntamente disparó contra los privados de libertad, dejando «algunos heridos». El OVP también indicó que desde hace días venía denunciando impedimentos para la visita de familiares en esa cárcel y publicó imágenes y videos en los que se ve a reclusos encapuchados sobre los techos del penal, además de la quema de colchonetas. En uno de los materiales aparece un recluso con heridas en un brazo, mientras que en otro se escuchan quejas contra el director y denuncias de maltrato.
La ONG añadió que un grupo de la Guardia Nacional entró al recinto y lanzó bombas lacrimógenas, lo que también afectó a mujeres del anexo femenino. En medio de la protesta, los internos exigen la destitución de Elvis Macuare Guerrero, recientemente nombrado director del penal. Fuera del recinto, familiares seguían sin información, mientras escuchaban detonaciones y observaban humo desde las torres, en un nuevo episodio que agrava las dudas sobre la capacidad de respuesta de las autoridades penitenciarias. El antecedente más reciente fue el motín reportado el 21 de abril en la cárcel de Yare, que dejó cinco fallecidos y llevó al anuncio de una investigación por parte de la Fiscalía.
