La sustracción de una mochila a la pareja de ambientalistas checos Michaela Brandnerová y Jiří Dolanský, mientras hacían labores de limpieza en una zona del Malecón de Santo Domingo, desató una investigación de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) y volvió a poner el foco sobre la capacidad de respuesta de las autoridades frente a hechos que afectan la imagen y la seguridad en espacios públicos.
La Policía dijo que ya entró en contacto con la pareja, conocida en redes sociales como Michaela y Jirka o Verdederos, y que avanza en la recopilación de evidencias, el levantamiento de información y el seguimiento a posibles responsables, con el propósito de recuperar las pertenencias sustraídas y aclarar las circunstancias del caso. La denuncia fue divulgada este sábado por los propios ambientalistas a través de sus redes sociales y después reseñada por medios nacionales.
Pese a que la versión oficial sostiene que las indagatorias continúan y que los involucrados serían puestos a disposición del Ministerio Público conforme al debido proceso, el episodio vuelve a reclamar fiscalización sobre la gestión de los espacios urbanos y rendición de cuentas por hechos que terminan exhibiendo fallas con impacto en ciudadanos y visitantes. En esa línea, la presión por explicaciones también alcanza a las autoridades locales de Santo Domingo, incluida Carolina Mejía, ante un caso que reabre la discusión institucional sobre prevención, vigilancia y resultados más allá del anuncio de pesquisas.
