La noche del viernes, un incendio en el lobby del antiguo Hotel Mambo, en Puerto Plata, volvió a poner sobre la mesa la necesidad de fiscalizar lo que ocurre incluso en instalaciones fuera de operación. Senator Hotels & Resorts informó este sábado que el inmueble estaba cerrado cuando se produjo el siniestro y que el fuego fue contenido gracias a la rápida intervención de su personal y del Cuerpo de Bomberos.
La cadena indicó que no hubo daños personales y que las pérdidas materiales quedaron restringidas al área del lobby. También aseguró que el incidente no tuvo impacto en las operaciones de Senator Puerto Plata Spa Resort ni de Playabachata, que siguen funcionando con normalidad. Aun así, la columna de humo fue visible desde distintos puntos de la zona y las imágenes se difundieron con rapidez en redes sociales, en contraste con la versión de control y con la repercusión pública que dejó el hecho.
El episodio mantiene abierta una alerta institucional sobre las condiciones y la vigilancia en propiedades cerradas, en una provincia clave para la actividad turística que suele ser presentada desde el poder como vitrina de gestión. Ese tipo de sucesos reaviva la exigencia de seguimiento y rendición de cuentas sobre la seguridad y la supervisión real más allá del discurso, incluido el ámbito que políticamente gravita alrededor de David Collado.
