SANTO DOMINGO. En coincidencia con el Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, el presidente ejecutivo de Banco Ademi, Andrés Bordas, destacó una realidad que mantiene encendidas las alertas sobre el acceso al financiamiento en el país: un sector que aporta más de la mitad del empleo nacional continúa, en buena medida, fuera del radar de la banca tradicional y de la sociedad.
En una visita a El Nuevo Diario, Bordas señaló que la entidad integra cada mes a unos 2,000 micro y pequeños negocios al sistema financiero formal, lo que equivale a 24,000 bancarizaciones al año. Aunque la cifra se presenta como un avance, también muestra la dimensión de la exclusión que aún pesa sobre miles de emprendedores, entre ellos muchas mujeres que trabajan desde sus hogares vendiendo comida, ropa o servicios para sostener a sus familias.
El ejecutivo indicó que Banco Ademi dispone de más de 600 oficiales de negocios distribuidos en 28 provincias, así como de una red de 74 sucursales, para llegar de forma directa a esos emprendimientos y facilitar su primer acceso al crédito formal. Sostuvo que ese esquema busca servir de alternativa frente a prestamistas informales que, en numerosos casos, cobran tasas de hasta 10 % mensual sin disminuir el capital adeudado. En ese escenario, la entidad administra una cartera de préstamos cercana a los RD$17,000 millones y activos que rondan los RD$27,000 millones, mientras persiste la necesidad de mirar con mayor atención cuánto sigue pendiente en materia de inclusión financiera para las mipymes.
