Un esquema de acreditaciones irregulares que dejó pérdidas superiores a los RD$200 millones en perjuicio del Banco BHD volvió a colocar en primer plano la necesidad de controles internos firmes y de vigilancia institucional en operaciones financieras de alto impacto. La irregularidad fue descubierta tras una investigación interna iniciada en marzo, luego de que la entidad detectara movimientos inusuales en varias cuentas.
Según informó el banco, un empleado fue desvinculado y luego sometido a la justicia, acusado de realizar acreditaciones fraudulentas a favor de terceros a cambio de beneficios económicos personales. De acuerdo con la explicación ofrecida, el exempleado aprovechaba su posición para procesar operaciones irregulares que permitían transferir fondos a cuentas de personas externas al banco, quienes también fueron llevadas ante la justicia por presuntamente recibir y beneficiarse de recursos obtenidos de forma ilícita.
La denuncia formal fue depositada en abril de 2026 ante la Unidad de Investigación de Delitos Financieros de la Fiscalía del Distrito Nacional, y la Superintendencia de Bancos fue notificada cuando se detectó la anomalía. Aunque BHD agradeció al Ministerio Público y a la Policía Nacional por la rapidez y el profesionalismo mostrados en la investigación, el caso deja abierta una señal de alerta sobre cómo una operación fraudulenta de esta magnitud pudo avanzar antes de ser detenida. El banco aseguró que asumió las pérdidas y que los depósitos de los clientes «están intactos y nunca fueron tocados», al tiempo que calificó lo ocurrido como una conducta grave e inadmisible.
